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Paredes y almacenaje · artículo de fondo

Manual de humedad y moho para inquilinos: del higrómetro al deshumidificador

Una ventana de noche cubierta de gotas de lluvia, con las luces borrosas de la ciudad al fondo
Noche de lluvia: el cristal suda por dentro y por fuera. Este apunte es para todos los que tienen ropa tendida con este tiempo.

Voy a contar algo que todavía me revuelve el estómago. Al final de una temporada de lluvias abrí el armario para sacar un abrigo blanco, y seguía blanco, sí, pero de un blanco distinto: el hombro entero cubierto de una capa fina de moho, como si hubiera nevado encima. Las tres prendas del mismo hueco murieron con él. En la tintorería lo miraron un segundo: "Temporada de lluvias; armarios de pisos viejos como el tuyo veo muchos".

El abrigo se salvó, costó lo suyo. Pero lo que de verdad me decidió a estudiar la humedad fue descubrir después un cerco de moho negro en la cara de abajo del colchón: dormía encima cada noche, y llevaba medio año haciéndolo. Desde entonces cada temporada de lluvias es una guerra, y de tanto pelearla saqué un método fijo: qué pongo en cada sitio, cuándo enciendo cada cosa, cada cuánto cambio cada material. Este es el apunte más largo del cuaderno; en una tarde te pone al día.

Lo importante en breve

  • El primer gasto no es el deshumidificador, es un higrómetro barato: lo que no se ve, no se gestiona.
  • Un solo número importa: la humedad relativa interior por debajo del 60%. Moho, ácaros y olor a húmedo se mueven con él.
  • Seis zonas críticas: armario, debajo del colchón, pared al norte, baño, bajo el fregadero, balcón y rieles. Trátalas una por una, no pongas solo una máquina en el centro.
  • Mejor un deshumidificador grande que pequeño; el gasto de luz al día es modesto, mucho menos que un abrigo enmohecido.
  • El moho de superficie lo limpias tú; la humedad por capilaridad es del propietario. Confundirlas te perjudica.

Por qué algunas casas se enmohecen tanto

El moho necesita tres condiciones a la vez: humedad, temperatura y materia orgánica. Y muchas viviendas, sobre todo en climas cálidos y húmedos, parecen hechas a su medida.

Humedad. En zonas costeras, tropicales o de temporada de lluvias marcada, la humedad relativa del aire pasa buena parte del año por encima del 75-80%, y en plena estación húmeda supera el 85%. Hay días en que el aire cálido y húmedo se topa con paredes todavía frías y el agua se condensa directamente sobre el muro: una pared entera "sudando". El moho se multiplica con fuerza a partir de un 70% de humedad relativa; los ácaros se activan aún antes, alrededor del 60%. Es decir, el aire de fuera vive casi todo el año dentro de la zona de confort del moho.

Temperatura. A la mayoría de los mohos les gusta el rango de 20 a 30 °C, justo la temperatura ambiente de buena parte del año en estos climas. Materia orgánica: polvo, piel muerta, algodón y lino, madera, pintura. Toda la habitación es su bufé libre.

Súmale la situación de quien alquila: edificios viejos mal ventilados, una sola ventana a un patio interior, una habitación al norte sin sol en todo el invierno, y las plantas bajas y los áticos cargando con la humedad del suelo y las filtraciones del tejado. No podemos cambiar la casa, pero sí gestionar la humedad de la habitación: de eso va este apunte.

Primero, ver al enemigo: un higrómetro

Reversibilidad: alta Riesgo para el depósito: bajo

Mucha gente empieza comprando el deshumidificador; mi consejo es gastar antes muy poco en un higrómetro digital (consultado en junio de 2026, un modelo básico cuesta una fracción). La razón: la humedad no se ve, y lo que no se ve no se gestiona. Con un número delante sabes si toca encender la máquina, hasta cuándo y cuál es el rincón más húmedo.

  • Memoriza un rango: 40-60%. Cómodo para las personas, molesto para moho y ácaros. En temporada de lluvias, bajar del 60% ya es aprobado; perseguir el 50% gasta mucha luz y reseca el ambiente.
  • Dónde lo pones importa más que tenerlo. En el centro mides el promedio, pero el moho ocurre en las esquinas. Yo uso dos: uno fijo en el armario y otro móvil que ronda bajo la cama, bajo el fregadero y por la pared exterior. En una misma habitación, dentro y fuera del armario puede haber más de 10 puntos de diferencia.
  • Observa una semana y encuentra el "horario de humedad" de tu casa. ¿Cuándo se dispara al llover? ¿Cuánto tarda en extenderse el vapor del baño? Con el ritmo claro, pasas de "a ojo" a "según los datos".

El mapa de la humedad: seis zonas críticas

La humedad ataca los sitios sin ventilación, con diferencia de temperatura y cerca del agua. Cuida estos seis puntos y cubres el noventa por ciento del riesgo.

Uno. El armario (sobre todo la cara pegada a la pared exterior)

Espacio cerrado lleno de algodón y lino: de fábrica, una placa de cultivo. Si toca una pared exterior o la del baño, el frío condensa dentro y la ropa de ese lado cae primero; mi abrigo colgaba justo ahí. Plan detallado en el apartado del armario.

Dos. Debajo del colchón

El vapor de la noche lo absorbe el colchón; si la base es un canapé cerrado o va al suelo, la humedad no se disipa y el moho crece en la cara que no ves. Plan: ponlo de canto a airear medio día cada dos semanas; en un canapé, una caja absorbe-humedad; mejor aún, un somier de láminas para que respire por abajo.

Tres. La pared al norte y las esquinas

Sin sol todo el año, la superficie está fría; el aire húmedo la roza, condensa y salen puntos negros en la pintura. Plan: 5 cm de separación entre los muebles y esa pared (sobre todo armario y cabecero), un ventilador a la esquina de vez en cuando y, el día que veas condensación, sécala.

Cuatro. El baño

El rey de la humedad, con apartado propio: ve al capítulo del baño.

Cinco. Debajo del fregadero de la cocina

La condensación de las tuberías y alguna fuga ocasional mantienen húmedo el mueble todo el año, y lo que guardas dentro se enmohece y oxida. Plan: esterilla antihumedad, una caja de cloruro de calcio y levanta las cosas del fondo; si hueles a humedad, revisa las juntas de la tubería, y si filtran, fotografía y avisa al arrendador: es reparación, no limpieza.

Seis. El interior del balcón y los rieles de las ventanas

El agua que se cuela por las rendijas se acumula en los rieles, y los bajos de las cortinas enmohecidos suelen venir de ahí. Plan: tras un temporal, revisa que no quede agua estancada en el riel, acorta las cortinas para que no rocen el suelo y, al poner suelo en el balcón, deja un paso para el agua (la tapa registrable del apunte del balcón es, en lluvias, una línea de vida).

Lluvia fuerte golpeando la baranda de madera de un balcón, con las gotas salpicando
La baranda del balcón en temporada de lluvias. Dos semanas seguidas de este tiempo son el origen del desastre anual del armario.

¿Qué tipo de vivienda tienes? Cinco casos

Al ver el piso, el tipo de vivienda ya decide tu destino de humedad. Si aún buscas, esta sección esquiva trampas; si ya te mudaste, saca los puntos de tu caso.

Ático o última planta

El más caluroso en verano y el más arriesgado en lluvia. Un techo fino recibe de lleno sol y lluvia, y lo típico es "se filtra agua por la esquina del techo tras un aguacero". Clave: al entrar, fotografía las cuatro esquinas del techo y el contorno de las ventanas (zona clave del registro de entrada); tras cada temporal, revísalo, y si ves una mancha de agua, fotografía y avisa de inmediato. La impermeabilización del tejado es del propietario; esperar a que el moho florezca complica la responsabilidad y el destrozo.

Planta baja y semisótano

La humedad sube del suelo; cuando el tiempo se templa de golpe, el suelo "suda" entero. Clave: levanta todos los muebles sobre patas o tacos, nada de cajas de cartón en el suelo, máxima prioridad al deshumidificador y el colchón sí o sí sobre un somier con altura: dormir en el suelo es dormir sobre una esponja que absorbe agua.

Habitación al norte o a un patio interior

Sin sol todo el año; el pico llega en el frío húmedo del invierno, a veces más traicionero que la temporada de lluvias. Clave: ventilador siempre presente, muebles a 5 cm de la pared y cambia las cajas absorbe-humedad al doble de frecuencia.

Estudio con baño sin ventana

La humedad no tiene por dónde salir: todo depende del extractor. Clave: es tu línea de vida; si pierde fuerza o hace ruido raro, pide al arrendador que lo cambie (pieza barata que casi todos aceptan); tras la ducha, cierra la puerta del baño para que el extractor trabaje concentrado, en vez de abrirla y dejar que la humedad entre en la habitación: el error que más gente comete al revés.

Cerca de un río, la montaña o la costa

Junto al agua o en zona muy expuesta, tu humedad base es de nacimiento entre 5 y 10 puntos más alta. Clave: sube un escalón la capacidad del deshumidificador, todo lo valioso a cajas selladas y plantéate mover el "armario pegado a la pared exterior" al lado de una pared interior: si no puedes con la humedad, esquívala.

El deshumidificador: elegirlo, usarlo y su coste

Reversibilidad: alta Riesgo para el depósito: bajo

Mi primer deshumidificador lo compré apretando los dientes, tras el episodio del abrigo. A las cuatro horas fui a vaciar el depósito y, al ver medio depósito de agua, lo entendí: antes vivía en la misma habitación que "varios litros de agua al día". Desde entonces es, sin discusión, el electrodoméstico que más vale la pena para quien alquila.

Cómo calcular la capacidad

Se especifica por "X litros al día". Relaciónalo con los metros cuadrados: para un estudio pequeño, una unidad de gama de entrada basta; para 25-40 m², una de 10-12 litros. Dos principios:

  • Mejor grande que pequeño. Un modelo de más capacidad a baja velocidad gasta menos, hace menos ruido y dura más que uno pequeño a tope. Si puedes, sube media talla.
  • Vivienda húmeda, sube la apuesta. Planta baja, ático, norte, junto al río: más margen sin dudarlo.

De compresor o de desecante

Lo más extendido es el de compresor: deshumeda con fuerza, gasta poco y es ideal para primavera, verano y otoño; pierde eficiencia con frío (por debajo de unos 15 °C). El de desecante rinde mejor en frío y echa aire templado, pero consume bastante más; encaja en inviernos húmedos o si quieres secar ropa. Para la mayoría en zona llana, un compresor de buena eficiencia energética es la elección correcta.

Cuánto cuesta de luz

Un modelo de compresor de unos 12 litros consume del orden de 200-300 W; en temporada de lluvias, 6-8 horas al día, gasta entre 1,5 y 2,5 kWh. Según la tarifa de tu país, es un coste diario pequeño y, en toda una estación húmeda, una cifra modesta. Frente a un abrigo en la tintorería o un colchón enmohecido para tirar, es el gasto sobre el que menos hay que pensar.

Cinco detalles de uso

  1. Enciéndelo con la ventana cerrada. Trata el agua de "este tanque" que es la habitación; con la ventana abierta, sacas y metes agua a la vez.
  2. Para según el higrómetro, no según el reloj. Por debajo del 60% puede descansar; déjalo en 55-60% con arranque y parada automáticos.
  3. Apuntar al armario con la puerta abierta es el rescate de temporada de lluvias. Una "sauna" semanal y la humedad de dentro se parte por la mitad.
  4. Limpia el filtro cada dos semanas. Uno atascado baja la eficiencia más rápido de lo que crees.
  5. Tres noes de seguridad: no pegarlo a la pared (20 cm por delante y por detrás), no taparlo y no dejarlo soplando ropa sin nadie en casa. Elige modelo con apagado por vuelco y, en un edificio viejo, no lo enchufes en la misma regleta que otro aparato de mucha potencia.

Plan sin deshumidificador

En los años de estudiante sin deshumidificador, aguanté tres temporadas de lluvias con esta combinación. No es lo mismo que una máquina, pero hecho con método basta para salvar la ropa y el colchón.

  • Convierte el "abrir la ventana" en una técnica. Ventilar solo sirve cuando fuera está más seco que dentro. En días de lluvia, cerrado a cal y canto; en la tarde despejada (el momento más seco), media hora de corriente rinde más que tenerla abierta todo el día. Hazlo mirando el higrómetro.
  • Un ventilador vale oro. A la humedad lo que más le molesta es el aire en movimiento. Apuntándolo por turnos a la esquina, bajo la cama y al armario, mueves el aire de los rincones muertos y partes por la mitad el riesgo de moho.
  • Cajas de cloruro de calcio en espacios pequeños y cerrados. Una por hueco del armario, una en el zapatero, una bajo el fregadero. En un cuarto grande es una gota en el océano, pero en un hueco de armario sí funciona. Cámbiala cuando el agua pase de la mitad, cada tres o cuatro semanas (consultado en junio de 2026, un pack de tres cuesta poco).
  • Gel de sílice para lo valioso y pequeño. Cámara, piel, documentos: en una caja sellada con bolsitas de gel de sílice reutilizable, más fiable que cualquier solución abierta.
  • Con honestidad: carbón, posos de café y periódico sirven muy poco. Absorben poco y se saturan rápido; como control de olor pasan, como solución principal te hacen perder el tiempo.

Armario y textiles: la venganza del abrigo blanco

Reversibilidad: alta Riesgo para el depósito: bajo · el mueble es del arrendador, cuídalo

Tras el episodio del abrigo saqué un procedimiento fijo y nunca más perdí una prenda:

  1. Ley de hierro antes de guardar: limpio y bien seco. La ropa usada vuelve con grasa de la piel y humedad: la cena del moho. La de cambio de estación, lavada y seca a fondo (los abrigos, al menos dos días al aire).
  2. No lo llenes, deja paso al aire. Un dedo de separación entre prendas colgadas, la zona de doblado al ochenta por ciento. En un armario apretado no hay caja absorbe-humedad que valga.
  3. En la cara pegada a la pared exterior, cuelga lo barato. Ahí, ropa sintética de secado rápido; la lana, la piel y los abrigos, al otro lado.
  4. Una caja de cloruro de calcio por hueco, reposición mensual. Y deja el higrómetro dentro: si pasa del 65%, toca apuntar con el deshumidificador.
  5. Lo valioso fuera de temporada, a caja sellada con desecante. El plumón y las pieles no aguantan bien el vacío prolongado; mejor caja sellada con gel de sílice.
  6. Piel y cuero: airear una noche antes de guardar, con desecante dentro del zapato. Si crían moho, paño con un poco de limpiador de cuero y luego acondicionador; cuanto antes, más se salva.

Cestos de mimbre, esteras y fibras naturales son otro grupo de riesgo: un día de sol antes de la temporada húmeda, nunca pegados a la pared exterior y, si ves moho, frota suave con alcohol diluido y seca a fondo.

El baño: el cuartel general del moho

Reversibilidad: alta Riesgo para el depósito: medio · cambiar toda la silicona se pregunta antes al arrendador

La guerra del moho en el baño tiene dos frentes: la defensa diaria y el contraataque periódico.

Defensa diaria: dos minutos al día

  • Pasa la rasqueta tras la ducha. Una rasqueta de goma barata que arrastre el agua al desagüe baja el secado del baño de seis horas a una. El gesto antimoho con mejor relación esfuerzo-resultado.
  • Deja el extractor treinta minutos más. Sin extractor, deja la puerta abierta y apunta un ventilador.
  • La toalla no se queda en el baño. Una toalla húmeda colgada ahí es humedad constante. Cuélgala en zona ventilada o en el balcón.
  • Estira la cortina de ducha. Doblada y húmeda cría moho en los pliegues: déjala extendida, y cada dos meses a la lavadora con bicarbonato.

Contraataque periódico: la silicona y las juntas

Las manchas negras sobre la silicona (la tira blanca de sellado del borde de la bañera o el lavabo) son el enemigo más terco: la raíz del moho se mete dentro del material y reaparece a las pocas semanas. Lo que funciona es aplicar gel antimoho en capa gruesa: extiéndelo sobre la mancha, déjalo de seis a ocho horas (de un día para otro), frota con un cepillo de dientes viejo y aclara; la mayoría se van a la primera. Con las juntas de los azulejos, igual. La lejía diluida 1:10 en compresa húmeda también sirve, pero abre la ventana, ponte guantes y nunca la mezcles con ningún limpiador que contenga ácido.

Si toda la tira está irrecuperable, "cortarla y volver a aplicarla" es un trabajito barato, pero toca el inmueble: pregunta primero al arrendador por escrito; la mayoría lo organiza o te deja hacerlo (y de paso dejas la impresión de "te cuido la casa", que en la salida cuenta como favor).

Un baño blanco y luminoso con cabina de ducha de vidrio y espejo de marco de madera, con las paredes secas y limpias
Un baño en el que pasas la rasqueta cada día puede seguir así tres años después, en la inspección de salida. La rasqueta es el seguro más barato del baño.

Condensación y humedad por capilaridad: quién paga qué

Riesgo para el depósito: medio · si te equivocas de bando, la culpa cae sobre ti

El agua de la pared tiene dos orígenes, con tratamiento y responsabilidad muy distintos; esta sección quizá sea la más valiosa del apunte.

Condensación de superficie → lo arreglas tú

Síntomas: en días húmedos, la pared, el marco de la ventana o los azulejos "sudan", y al secarlos desaparece; el moho son puntos negros superficiales en esquinas y bordes de ventana, sitios fríos. Es agua del aire que condensa en una superficie fría: un problema de uso. Plan: seca la condensación el mismo día, baja la humedad interior (lo de las secciones anteriores) y limpia los puntos con alcohol al 70-75% o lejía diluida (mascarilla, guantes, ventana abierta, prueba el color en una zona pequeña). Una vez seco, rocía un antimoho.

Humedad por capilaridad → fotografía y avisa al arrendador

Síntomas: la pintura se abomba, se descascarilla, se vuelve polvo, al tacto hay un cristalito blanco (salitre), la mancha crece y, por más que limpies, vuelve. No es de superficie: es agua que filtra desde dentro del muro (grietas en la fachada, fugas, impermeabilización vieja del tejado) y arrastra las sales hasta reventar la pintura. La filtración es un defecto del inmueble y, como principio general, la reparación suele corresponder al propietario (varía según el país y el contrato). Tres cosas que sí debes hacer:

  1. Fotografía el mismo día (plano general + detalle + algo de escala), avisa al arrendador por escrito y deja constancia con fecha; plantilla en el apunte del depósito.
  2. Aparta los muebles de esa pared, para que no se enmohezcan apoyados en el muro y para no cargar tú con que "el daño se extendió".
  3. No la tapes nunca con pintura impermeable. No cubre el origen y, en la salida, enturbia el "¿esta pared la rompiste tú?". Si ya estaba al entrar, fotografíala en las fotos de las primeras 48 horas.

Rescate de moho: cinco materiales

La mayoría llega a este artículo después de ver moho. Según el material, el método cambia por completo, y usar el equivocado agranda el problema. Pasos previos comunes: mascarilla y guantes, ventana abierta y nada de ventilador directo mientras trabajas (esparce las esporas).

Pared (pintura plástica)

Puntos negros de superficie: alcohol al 70-75% en papel de cocina, presionando (prueba el color en una esquina); seco, rocía un antimoho. No frotes con fuerza adelante y atrás: el cepillo hunde las esporas más adentro. Si supera un folio o reaparece, vuelve a la sección de condensación y capilaridad, y si es capilaridad, avisa.

Muebles y suelo de madera

Moho blanco en polvo: paño con alcohol diluido en el sentido de la veta, y al secar, aceite de mantenimiento. Las manchas negras penetradas significan que el agua ya entró y frotar solo las aclara: si es del arrendador, fotografía y avisa con la ubicación (suele ser la cara pegada a la pared, lo que prueba que el problema es del muro); si es tuyo, lección aprendida, la próxima a 5 cm de la pared.

Sofá de tela, colchón, alfombra

Zona pequeña: aspira (tira la bolsa después), rocía alcohol diluido, seca a fondo y, en día de sol, sácalo. Zona grande o con olor que no sale: el moho profundo en la fibra es muy difícil de erradicar; si el del colchón supera una mano, cámbialo: aquello sobre lo que duermes ocho horas no vale la pena compartirlo con el moho. Prevenir es más barato: colchón de canto cada dos semanas y cubrecolchón impermeable en lluvias.

Piel, cuero, sofá de piel

Cuanto antes, más entero sales: paño con un poco de limpiador de cuero (si no, alcohol diluido 1:1, probando el color), frota suave, seca al aire, nutre con acondicionador y guárdalo con desecante en un armario ventilado. Nunca al sol fuerte: la piel se reseca y se agrieta, y el moho no muere pero la piel sí.

Juntas de azulejos y silicona

El gel antimoho en capa gruesa de la sección del baño, con un detalle: primero quita la cal y los restos de jabón y seca, y luego aplica el gel; si dejas suciedad en medio, no toca la raíz del moho y no sirve de nada.

Cuándo dejar de intentarlo solo

El moho vuelve tras limpiarlo tres veces, el olor no se va ni ventilando y deshumidificando, o alguien en casa empieza con tos o alergia sin explicación: el foco está donde no lo ves (dentro del muro, sobre el techo, bajo el suelo). Deja la superficie, fotografía y pide al arrendador que ataque el origen. La salud importa más que el depósito, y esto lo digo una sola vez.

Lista de compra

Todo el equipo de una vez; los precios son orientativos, consultado en junio de 2026, y varían según tu país:

EquipoPrecio orientativoDónde vaPrioridad
Higrómetro digital ×2$ bajo / unidadDentro del armario + ronda móvilMáxima
Rasqueta de baño$ bajoEl bañoMáxima
Cajas de cloruro de calcio$ bajo / pack de 3Cada hueco del armario, zapatero, bajo el fregaderoMáxima
Ventilador$ medioMóvil: esquina, bajo la cama, armarioAlta
Deshumidificador (compresor, buena eficiencia)$$ medio-altoCentro de la habitación / apuntando al armarioAlta (en cuanto el presupuesto llegue)
Gel antimoho$ bajoSilicona del baño, juntas de azulejosMedia
Gel de sílice (reutilizable)$ bajoCaja sellada: cámara, piel, documentosMedia
Spray antimoho, alcohol$ bajoMantenimiento de superficies ya tratadasMedia

El equipo completo, en su versión tope, cabe en un presupuesto contenido; la versión mínima (sin deshumidificador), en muy poco. Frente a un episodio de moho —el año del abrigo y el colchón perdí cerca de lo que cuestan los dos juntos, sin contar el disgusto—, esta lista sale a cuenta se mire como se mire.

Calendario de temporada húmeda

Para terminar, el calendario que sigo cada año; pégalo en la nevera y se ejecuta solo:

Antes de la temporada húmeda

  • Cambia las cajas absorbe-humedad del armario; la ropa valiosa, a cajas selladas.
  • Pon el colchón de canto a airear y revisa debajo.
  • Mantenimiento de la silicona del baño con gel antimoho.
  • Revisa gomas de ventanas y desagües de rieles; si filtran, avisa con tiempo: en plena temporada, el técnico tarda una eternidad.
  • Lava el filtro del deshumidificador y haz una prueba.

Durante la temporada húmeda: cinco minutos al día

  • Vistazo al higrómetro; si pasa del 65%, enciende la máquina.
  • Rasqueta tras la ducha y extractor treinta minutos de horas extra.
  • En el claro tras la lluvia, abre para hacer corriente y pasa el ventilador por las esquinas.
  • Cada semana: una tanda apuntando al armario y una revisión de las seis zonas.

Después de la temporada húmeda

  • Inspección de toda la casa: colchón, armario hueco por hueco, bajos de cortinas, esquinas y zócalos.
  • Trata los daños con el sol fuerte del verano: lo que se pueda, al sol; lo que no, alcohol y secado a fondo.
  • Repón las cajas y espera la siguiente racha de lluvias y el frío húmedo del invierno; en muchos climas, esto es todo el año.

Mientras escribo cae la enésima lluvia de la temporada. Mi higrómetro marca 58% y, en el armario, aquel abrigo blanco sigue intacto: probablemente el abrigo mejor cuidado de la ciudad. Que el tuyo también lo sea.

Preguntas frecuentes

¿Cuántas horas hay que tener el deshumidificador? ¿Se puede dejar de noche?

Mira la humedad, no el reloj: por debajo del 60% puede parar; en lluvias, dos o tres tandas al día. De noche es un tema de ruido; en el dormitorio, enciéndelo antes de salir con apagado automático, elige modelo con corte por vuelco y deja despejadas las rejillas.

El agua de las cajas, ¿sirve para regar o para el inodoro?

No riegues con ella: es salmuera con cloruro de calcio, veneno para las plantas; tírala al inodoro sin salpicar metal. El agua del depósito del deshumidificador es de condensación, mucho más limpia: friega o tira del inodoro, pero no la bebas ni riegues plantas comestibles.

En temporada de lluvias la ropa no se seca, ¿qué hago?

Secado en cuarto cerrado: cuelga en el baño o una habitación pequeña, cierra puertas y ventanas y pon deshumidificador más ventilador; la ropa fina seca en tres o cuatro horas y sin olor. Cuanto más pequeño el espacio, más rápido.

Salió humedad por capilaridad, ¿lo arreglo yo o el arrendador?

Capilaridad = la pared filtra agua = problema del inmueble, y la reparación, como principio general, suele corresponder al propietario (varía según el país y el contrato). Fotografía, avisa por escrito y deja constancia, y no la tapes con pintura. El moho de superficie por condensación sí es de tu limpieza.

El carbón, los posos de café, el periódico, ¿sirven?

Muy poco: absorben poco y se saturan rápido. Para olor, pasan; como solución principal, te hacen perder tiempo. Orden que funciona: deshumidificador > cajas de cloruro de calcio > gel de sílice en espacio cerrado > el resto.